Archivo para 26 julio 2007

Los tramposos

Recuerdo aquellos meses de julio pegados al televisor. Indurain era el Alonso de entonces, soso pero ganaba, y todos disfrutabamos de aquello como algo propio. Se fomentaba el deporte con aquellas gestas en la ronda francesa. El ciclismo hacía furor en las carreteras patrias. Y todos éramos un poco más inocentes.

Hoy, el Tour de Francia no bate récords de audiencia en la tele. Las peñas ciclistas siguen ahí como toda la vida, pero el boom del pedal se ha extinguido. Muchos medios sólo se acercan ya como aves de rapiña para ver las vergüenzas de este deporte, y en la mente de muchos ronda una terrible sospecha sobre todo el ciclismo.

Una pena, una desgracia, pero sobre todo un gran problema que puede acabar con años de historia, de auténticas heroicidades y con la reputación de grandes deportistas. El ciclismo no es dopping, o al menos, no debería serlo. Que vuelva la inocencia perdida, por favor.

Anuncios

Justicia libia

Han sido muchos años los que han pasado desde que unas enfermeras búlgaras y un médico palestino llegaron a Libia para ayudar como cooperantes. Un tiempo después fueron acusados de contagiar el virus del SIDA de forma intencionada a 438 niños. Tras ocho años encarcelados a la espera de una sentencia firme, han sido condenados a muerte en dos ocasiones y, sólo gracias a la presión internacional, hoy se conmuta su condena por la de cadena perpetua; lo cual abre las puertas a una posible repatriación.

La cuestión ahora es dilucidar qué ha ocurrido en este caso. Me gustaría llegar a saber a ciencia cierta como se contagió el virus. Quién se saltó las normas básicas de la sanidad, dudo mucho que fueran estas seis personas. Suena bastante surrealista que alguien se desplace a un país como voluntario y haga algo así.

Más bien suena a un caso de infraestructuras desastrosas, clase política corrupta, gran presión social por el suceso y búsqueda de cabeza de turco. Una cabeza de turco mal calculada por la repercusión internacional, pero que ha acallado las voces de las familias afectadas y las críticas internas al régimen de Libia.

Supongo que nunca se llegará a saber realmente cómo contrayeron el virus esos niños y dudo que el auténtico responsable pase alguna vez por el banquillo de los acusados delante de un tribunal independiente y justo. Al menos en Libia, no.

Debate nacional

Me he levantado esta mañana y al poner la tele en el canal de noticias ya estaban ahí. Nadie les va a poder reprochar que no madrugan, algo es algo.

Ya volaban a esa hora las bolas de papel desde una tribuna a otra. Ya se podía escuchar los  consabidos “y tú más” y los “me rebota y te explota”. Alguno ponía la zancadilla al paso de un oponente por las escaleras del hemiciclo, haciéndole rodar. Otros dos forcejeaban, agarrandose de los brazos,  supongo que intentando decidir cuál era más patriota.

Desde la tribuna, un eminente político, iniciaba su discurso bajándose los pantalones y mostrando sus posaderas al señor presidente, finalizando haciendo una sonora pedorreta. Éste, en el turno de réplica, haciendo gala de una gran retórica parlamentaria, ha contestado “Mariano, Mariano, me la coge con la mano” y con el talante que le caracteriza ha reiterado “na-na-nana-na”.

Alta política nacional. Son como niños.