Archivos para 26 febrero 2008

Corderitos

Gaza, Irak, Afganistán, Irán… Cuanto ha llovido, cuanto lloverá. Cómo ha cambiado el mundo en tan poco tiempo y que dificil es adaptarse a la ola de imperialismo, fascismo disfrazado de liberación y oponer un poco de resistencia al menos en nuestro interior.

Porque está claro que no todo vale, que ser el poder no quiere decir que se pueda. Porque las grandes estrategias geopolíticas mundiales diseñadas en los despachos de Washington no siguen los intereses tuyos, ni los mios, ni de los miles de personas que anteayer reclamaban la apertura de los pasos en Gaza, o de aquellos que ven morir su pais bajo la bota de los marines.

Pero cómo lo hemos interiorizado poco a poco, lo hemos digerido en ocho años hasta ya casi ni darnos cuenta. De qué manera ha pasado a ser algo normal en las noticias, ya no importa pisotear un derecho humano más, ni a nosotros nos importa que lo hagan. Paternalmente deciden por mi y por todos, ya no necestiamos derechos, sino seguridad y dejarnos llevar. Como corderos, corderitos inocentes. O no?

Old Flame

Dicen que todo vuelve y puede que sea así, porque de nuevo se impone la moda mono blanco y mascarilla en nuestras playas. No es lo último de Cibeles pero parece que es lo que más funciona a la hora de recoger toda esa mierda que nos tenemos que tragar gracias a un grano en el culo llamado Gibraltar.

Siento ser así de duro y espero que alguien sepa comprender mi estado de indignación, pero este poco más ya es demasiado. Cada cierto tiempo un nuevo sobresalto. Un día se llama Tireless y su fatigado reactor nuclear, otro día se llama New Flame con su reparto de chatarra submarina e hidrocarburo a tutiplén; que no nos falte ni gloria.

Cierto que esta charca radiactiva que llamamos Mar Mediterráneo y especialmente el Estrecho, son el sitito de recreo de todos los desaprensivos que surcan los mares. Pero la dejación de responsabilidades, la desidia y la desfachatez mostrada desde el gobierno de la roca y un poco más allá por el gobierno británico, rozan la provocación.

Meses de desasosiego desde la playas de Algeciras, viendo cómo desde el otro lado de la reja no se movía un dedo. Flema británica mientras se admira como el mar se va tragando el problema y finalmente un “ups” cuando los “hilillos de plastilina” comienzan a manchar la arena. Sólo se acuerdan de la Santa Bárbara cuando explota. Suerte que el Tireless, no explotó…

Como andaluz, en solidaridad con los vecinos de Algeciras: Nunca más, Gibraltar.