Archive for the 'miedos' Category

Otro más hablando de Georgia

Es curioso cómo se difunden los temas en la blogosfera. En estos días de asueto, en los que no he dejado de visitar mis blogs preferidos, la cuestion de Osetia-Georgia-Rusia no ha dejado de estar presente en casi ninguno. Esto habla de la importancia que ha conferido este enfrentamiento desde el primer momento para casi todo el mundo.

La cuestión que me planteo, ingenuamente, es por qué. Por qué se ha llegado a esta situación y por qué desde el primer momento todos supimos que algo estaba en juego  en la lejana Georgia. Las respuestas geopolíticas -contrapartida por parte de Rusia de lo llevado a cabo por la OTAN en Kosovo y la red de misiles a punto de ser instalada bajo las narices de Putin-, así como las razones económicas y energéticas del petróleo cáspio me parecen las más realistas. Sin embargo, maldita desconfianza en los medios, todavía hay algo que me huele a podrido en Dinamarca.

Ahora que Rusia ataca a Georgia en pro de la defensa de los “rusos” de Osetia del Sur, no puedo dejar de pensar en la invasión alemana de Checoslovaquia en pro de la defensa de los germano parlantes de la zona de Bohemia y Moravia, parecida excusa pero ¿algo que ver en lo que esconde? En el ´39 fue el comienzo de la expansión de la mayor potencia de Europa, ahora encarnada por la Rusia de Putin, en defensa de su “espacio vital”.

¿ Se sentirá Rusia un tanto agobiada por la presencia de la OTAN  en sus puertas occidentales? ¿Le producirá úlcera de estomago a Putin el colonialismo económico occidental en las repúblicas exsovieticas hasta ahora bajo su influencia? ¿Sentirá el Kremlin la tentación de “asegurarse la amistad” de sus vecinos? No, seguro que no… Pero aún me suenan raro esos nacionalistas rusos de Osetia, no lo puedo evitar.

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Jose

Me da pena y sobre todo bastante miedo ver como caen algunas torres a mi alrededor. Sólidos árboles en la más robusta parte de su vida. Da miedo que la velocidad a la que nos movemos nos sobrepase y nos quedemos atrás, al borde del camino observando lo que ocurre sin poder incorporarnos de nuevo.

Un cortocircuito, una chispa donde no debía estar. Una respuesta que no se esperaba, una idea que no le deja en paz. Sin fuerzas para levantar la cabeza cierra los ojos, negándose a escuchar. Se resigna a dejarlo pasar pero esa idea no pasa, aún no se va. Piensa que no hay ya más razones para intentar moverse y llega casi hasta el final. No le alcanza la fuerza ni para eso, y eso sólo lo deprime más.

Yo todavía guardo la esperanza, la mía y la suya, de oírlo de nuevo refunfuñar, salir del pozo y algún día, reír de verdad.

Mi apoyo, mi comprensión y mi ánimo
para todas las personas víctimas de
esa terrible enfermedad
de la tristeza absoluta, la depresión.

La vida fácil

Muchas veces me he preguntado el por qué de mi ideología. No soy una persona cerrada a intentar comprender los puntos de vista diferentes a los míos, incluso muchas veces dudo seriamente de mis principios y tengo que buscar una respuesta que me haga reconciliarme con mi forma de ver el mundo y no por dogmatismo sino porque realmente es la que realmente me convence y siento como verdadera.

En ocasiones no me gustaría ser así, me gustaría ver en blanco  y negro o a través de un cristal polarizado. Después de ver lo claro que lo tienen muchos me parece una debilidad el plantearme mis principios, compararlos con los que difieren de mí. Y es que debe ser muy sencillo seguir ciertos pensamientos o ideologías. Debe ser fácil achacar gran parte de los males a los moros, ecuatorianos, etc, “yo no soy racista, pero…” y no verte como un facha, incluso olvidar las historias que tu padre contaba de cuando estuvo en Alemania. Debe ser sencillo vivir la vida pensando que quien la hace la paga para toda la vida y si le va la vida en ello, pues mejor: Viva la pena de muerte para todo lo que sale por la tele! aunque un día seamos nosotros los que salgamos en Gente. Es fácil alzarse en la certeza de tu posición, no escuchar y no dejar hablar. Es fácil seguir lo que todo el mundo dice cuando ni piensan lo que dicen. Es muy fácil dejarse llevar por la marea.

Lo difícil es pararse a pensar por uno mismo. Lo difícil es no dejarse engañar por lo que nos cuentan en la tele, ni dejarse arrastrar por las corrientes de opinión. Es muy difícil aguantar los embates del populismo y del neofascismo y mantener tus posiciones. Es muy dificil hoy en día no caer en lo fácil. Y será dificil, pero por conciencia, seguiremos avanzando.

La ciudad de los muertos

Es una isla de infierno dentro del infierno. Es un horror de desidia de la comunidad internacional. Han sido dejados a su suerte y a Gaza ya no le quedaba ni una poca.

Los de siempre, nosotros entre ellos, decidieron que la ayuda económica sólo podía favorecer al radical. Pero eso sólo a ayudado a crear el clima necesario para que todo reviente. Lo único que se consiguió fue empobrecer a los que ya eran paupérrimos, crear más odio. También hemos conseguido atrapar a miles de personas en un circulo dominado por Hamás.

Gracias Israel por vuestra memoria histórica. Gracias E.E.U.U. por vuestra imparcialidad. Gracias Europa por aportar un valor añadido a la expresión “no mojarse el culo”. Gracias a todos, vuestra contribución a crear una guerra civil ha sido inestimable.

Miedo

Y de nuevo volverán. Volverán las noticias en el telediario y el preguntarnos si eso, es darles publicidad. Volverá el fuego en mañanas lluviosas. Volverá alguien a pasar sin saber muy bien qué está pasando. Volverán las exclamaciones, las manifestaciones, los gritos de odio y de dolor, los gestos, los iconos, las balas, las manos blancas, las explosiones y las discusiones televisadas; esas nunca se van.

Vuelven los asesinos, los locos, los autómatas de ideales trasnochados. Cargar, apuntar, disparar, cargar, apuntar, disparar… Nación, patria, estado. Independientes, unidos, separados, ahogados. Muertos.

Y el miedo, también volverá el miedo.