Archive for the 'política' Category

Al rescate!

Como sucedía en los cómics de Marvel que leía de pequeño, por fin llegan los vengadores para restablecer la justicia en el mundo y aliviar el sufrimiento de los débiles. Por unos momentos parecería que nadie iba a venir a salvarnos, que los malos se saldrían con la suya y el caos se adueñaría del mundo. Las malas artes de los villanos y sus acólitos habían llegado a aturdir los superpoderes de nuestros héroes. Sin embargo, pasado el momento de tensión, aparecen en tropel los buenos dando mamporros a diestro y siniestro.

Y hoy por fin es ese momento. Los superpoderosos unirán sus superpoderes, que un día guardaron en el cajón del despacho presidencial. Los villanos serán relegados a meros personajillos infelices, obligados a devolver todo lo robado y arreglar todo el mal hecho. Todos seremos felices y comeremos perdices por siempre jamás.

Pero la vida no es un cómic de Marvel…

El Olvido

Un artículo me ha hecho sentir de nuevo una rabia contenida y un atroz sentimiento de injusticia. Una ira causada por el vergonzoso olvido en España y la sensación de que se han reído durante mucho tiempo a nuestras espaldas.

Hay que admitir que nos vendieron la moto. Nos la vendieron bien, si señor; y a un precio nada barato. Nos olvidamos de nuestros muertos y de los desaparecidos, que aquí también los hubo. Ya nunca más hubo apátridas y la República fue un sueño de verano. La moto de la reconciliación nacional y del final de las dos Españas era una mentira piadosa para aliviar la conciencia de los que prefirieron olvidar.

Pero los olvidos generacionales deben todo su sentido a aquellos que prefirieron ignorar, y hoy mucha gente como yo empieza a pensar que no está mal eso de “traer cosas al recuerdo”. No más complejos de inferioridad, no más silencio forzoso, no más amenazas de delirios guerracivilistas. Queremos justicia, queremos que se metan la moto por donde les quepa. Queremos saber y que se sepa.

Y qué fin sea el que mueva al juez Garzón, si lo mueve su egocentrismo, si lo mueve su ansia de popularidad, si lo mueve un interés político o simplemente la justicia, da igual. Él se mueve mientras que otros sólo miran.

La vida fácil

Muchas veces me he preguntado el por qué de mi ideología. No soy una persona cerrada a intentar comprender los puntos de vista diferentes a los míos, incluso muchas veces dudo seriamente de mis principios y tengo que buscar una respuesta que me haga reconciliarme con mi forma de ver el mundo y no por dogmatismo sino porque realmente es la que realmente me convence y siento como verdadera.

En ocasiones no me gustaría ser así, me gustaría ver en blanco  y negro o a través de un cristal polarizado. Después de ver lo claro que lo tienen muchos me parece una debilidad el plantearme mis principios, compararlos con los que difieren de mí. Y es que debe ser muy sencillo seguir ciertos pensamientos o ideologías. Debe ser fácil achacar gran parte de los males a los moros, ecuatorianos, etc, “yo no soy racista, pero…” y no verte como un facha, incluso olvidar las historias que tu padre contaba de cuando estuvo en Alemania. Debe ser sencillo vivir la vida pensando que quien la hace la paga para toda la vida y si le va la vida en ello, pues mejor: Viva la pena de muerte para todo lo que sale por la tele! aunque un día seamos nosotros los que salgamos en Gente. Es fácil alzarse en la certeza de tu posición, no escuchar y no dejar hablar. Es fácil seguir lo que todo el mundo dice cuando ni piensan lo que dicen. Es muy fácil dejarse llevar por la marea.

Lo difícil es pararse a pensar por uno mismo. Lo difícil es no dejarse engañar por lo que nos cuentan en la tele, ni dejarse arrastrar por las corrientes de opinión. Es muy difícil aguantar los embates del populismo y del neofascismo y mantener tus posiciones. Es muy dificil hoy en día no caer en lo fácil. Y será dificil, pero por conciencia, seguiremos avanzando.

La renovación

Parece ser que próximamente el señor Rajoy hará pública la decisión en la que ha estado trabajando desde su traspiés electoral. Por fin dará a luz las nuevas caras que se encargarán de la dirección de PP a partir de ahora. La verdad es que me importa bien poco quiénes sean, pero escribo esto para hacer notar el final anunciado de la vida política de unos personajillos de película negra que en su día lo fueron todo en el gobierno de esta nación: mis queridos Angel y Eduardo.

Después de haber sido en estos años el poder en la sombra de la oposición con caras sonrientes de perro de presa, estos anacrónicos políticos van a pasar al olvido mediático. Dos grandes aspirantes a hazañas electorales, dos paladines de la derecha más clásica de este país, dos trepadores con los codos bien posicionados para salir siempre en la foto. Se acabó el chollo.

La herencia de la fase más derechona de los gobiernos de Aznar, aquella en la que ya nadie se acordaba de Manuel Pimentel como ministro y parecía que nunca iba a volver a existir una política social en España. Los mejores mandados para los “trabajos sucios” y los que menos escrúpulos han mostrado diciendo barbaridad tras barbaridad desde el 14/3/04 hasta que por fin la memoria de las víctimas se  honró con una sentencia.

A ver si no los vuelvo a ver.

Los “juegos” de Pekín

Recuerdo cuando era un crío lo que significaban para mí los Juegos Olímpicos, era algo casi mitológico, una aproximación al mundo clásico y a unos valores en vías de extinción en nuestros días; y quizás esto ayudó a que me acercara al mundo del deporte desde pequeño.

El tiempo pasa y la inocencia se pierde, uno se entera de que los intereses políticos y económicos rigen en la elección de las sedes sobre cualquier cosa. Los patrocinadores se hacen fuertes en los respectivos comités por encima de los intereses de los patrocinados. En fin, la llegada al mundo real y a los valores de nuestro querido capitalismo.

Un paso más en esta creciente decepción es ver como, dentro de unos meses, Pekín será sede de unos Juegos Olímpicos después de prometerse una mejoría en el respeto a los derechos humanos en China. Unas promesas que, aún habiendo mejorado la situación en algunos aspectos, han sido en vano en la mayor parte de los casos. La limpieza de las calles de Pekín de “indeseables”, sin juicio ni una clara acusación real, no sólo no han desaparecido sino que han aumentado. La censura y la presión sobre los periodistas chinos continúa igual o mayor que en tiempos pasados y la pena de muerte sigue vigente. Los escasos datos que facilita el Estado chino dicen que disminuyen las ejecuciones y que revisan todos los casos, pero China sigue siendo el primer país en aplicación de la pena capital. Más aún, el mercado negro de órganos para el transplante se nutre en gran medida de los ejecutados chinos.

Finalmente, podemos observar como el pozo sin fondo en que han caído los Juegos Olimpicos que un día pensó el barón de Coubertin siguen su caída hacia convertirse en un espectáculo más, sin más valores ni más enraizamiento social que la Superbowl o la Champions League, mera diversión. Algo lamentable al tratarse de un movimiento que durante años, y aún hoy pretende el COI que así sea, ha promovido valores loables en cualquier sociedad, el llamado “espíritu olimpico”.

Supongo que los razones que impulsaron al COI a proclamar Pekín como sede del 2008, estarían basadas en las esperanzas de cambio en una sociedad privada de derechos humanos fundamentales más que el pujante poder económico y político de China. Espero que en los meses que faltan para la celebración de los Juegos, las cosas cambien radicalmente en China (ejem…). Y si no es así, espero que el COI recapacite sobre su labor.

Inocencia al margen y cambiando de tema, el COI advierte hoy del riesgo para los atletas en Pekín por la polución.

Y no, de los últimos muertos en la represión del Tibet no se pronuncian…

Corderitos

Gaza, Irak, Afganistán, Irán… Cuanto ha llovido, cuanto lloverá. Cómo ha cambiado el mundo en tan poco tiempo y que dificil es adaptarse a la ola de imperialismo, fascismo disfrazado de liberación y oponer un poco de resistencia al menos en nuestro interior.

Porque está claro que no todo vale, que ser el poder no quiere decir que se pueda. Porque las grandes estrategias geopolíticas mundiales diseñadas en los despachos de Washington no siguen los intereses tuyos, ni los mios, ni de los miles de personas que anteayer reclamaban la apertura de los pasos en Gaza, o de aquellos que ven morir su pais bajo la bota de los marines.

Pero cómo lo hemos interiorizado poco a poco, lo hemos digerido en ocho años hasta ya casi ni darnos cuenta. De qué manera ha pasado a ser algo normal en las noticias, ya no importa pisotear un derecho humano más, ni a nosotros nos importa que lo hagan. Paternalmente deciden por mi y por todos, ya no necestiamos derechos, sino seguridad y dejarnos llevar. Como corderos, corderitos inocentes. O no?

Old Flame

Dicen que todo vuelve y puede que sea así, porque de nuevo se impone la moda mono blanco y mascarilla en nuestras playas. No es lo último de Cibeles pero parece que es lo que más funciona a la hora de recoger toda esa mierda que nos tenemos que tragar gracias a un grano en el culo llamado Gibraltar.

Siento ser así de duro y espero que alguien sepa comprender mi estado de indignación, pero este poco más ya es demasiado. Cada cierto tiempo un nuevo sobresalto. Un día se llama Tireless y su fatigado reactor nuclear, otro día se llama New Flame con su reparto de chatarra submarina e hidrocarburo a tutiplén; que no nos falte ni gloria.

Cierto que esta charca radiactiva que llamamos Mar Mediterráneo y especialmente el Estrecho, son el sitito de recreo de todos los desaprensivos que surcan los mares. Pero la dejación de responsabilidades, la desidia y la desfachatez mostrada desde el gobierno de la roca y un poco más allá por el gobierno británico, rozan la provocación.

Meses de desasosiego desde la playas de Algeciras, viendo cómo desde el otro lado de la reja no se movía un dedo. Flema británica mientras se admira como el mar se va tragando el problema y finalmente un “ups” cuando los “hilillos de plastilina” comienzan a manchar la arena. Sólo se acuerdan de la Santa Bárbara cuando explota. Suerte que el Tireless, no explotó…

Como andaluz, en solidaridad con los vecinos de Algeciras: Nunca más, Gibraltar.